Con el propósito de mejorar la movilidad urbana y dar respuesta a reportes ciudadanos sobre deficiencias en el transporte público, el Gobierno de Altamira analiza la implementación de un esquema de transporte municipal que permita reforzar el servicio en sectores y horarios donde la demanda no es cubierta de manera suficiente.
El presidente municipal, Dr. Armando Martínez Manríquez, informó que esta alternativa surge a partir de las inconformidades recurrentes relacionadas con la falta de unidades, principalmente en horarios de alta afluencia y en zonas específicas del municipio, donde trabajadores y estudiantes enfrentan mayores dificultades para trasladarse.
Precisó que, aunque el servicio no presenta fallas generalizadas, sí existen puntos identificados con carencias constantes, por lo que el Ayuntamiento intervendría de forma focalizada para garantizar el acceso al transporte en esos casos particulares.
El proyecto contempla también un componente de atención a contingencias, ya que contar con unidades municipales permitiría apoyar a la población durante situaciones extraordinarias, como lluvias intensas o inundaciones, cuando el transporte regular se ve interrumpido y se dificulta el desplazamiento de las personas.
Como parte de esta estrategia, el municipio ya adquirió dos autobuses: uno destinado a la Preparatoria Altamira y otro para apoyar el transporte escolar en comunidades ejidales. Asimismo, el alcalde confirmó que se encuentran en proceso de gestión tres unidades adicionales, las cuales formarían parte de una primera etapa para ampliar gradualmente la cobertura.
Martínez Manríquez subrayó que esta acción no busca reemplazar ni confrontar a los concesionarios del transporte público, sino complementar el servicio en aquellos puntos donde la capacidad actual resulta insuficiente, considerando además la amplia extensión territorial del municipio.
Finalmente, reiteró que la prioridad de la administración municipal es asegurar opciones de traslado oportunas y eficientes, especialmente en horas pico, a fin de evitar afectaciones en la asistencia a centros de trabajo y escuelas, y contribuir así a una mejor calidad de vida para la población altamirense.