El proyecto para la construcción de la planta tratadora de aguas residuales en el sector La Pedrera continúa su desarrollo en la fase administrativa, mientras se encuentra en proceso de análisis el Manifiesto de Impacto Ambiental, requisito indispensable para el inicio de los trabajos físicos y cuya evaluación puede extenderse hasta por dos años.
El presidente municipal de Altamira, Dr. Armando Martínez Manríquez, informó que, aunque aún no se registra actividad en el sitio, las gestiones avanzan de manera paralela en los ámbitos técnico y legal.
Explicó que la empresa concesionaria se encuentra elaborando la escritura social que deberá formalizarse ante notario, además de cumplir con otros procedimientos previos necesarios para dar viabilidad al proyecto.
“Los tiempos de autorización del Manifiesto de Impacto Ambiental pueden ser prolongados. Sin embargo, el proyecto sigue avanzando en su planeación, en la definición de recursos y en los trámites administrativos. Una vez que se cuente con la autorización correspondiente, estaremos en condiciones de iniciar la obra”, señaló el alcalde.
Martínez Manríquez reiteró que la meta de su administración es concretar el arranque de la construcción a la brevedad, con el propósito de que la planta pueda ser puesta en operación antes de concluir su gestión en 2027.
La planta tratadora constituye una infraestructura estratégica para el municipio, al permitir el tratamiento de hasta el 71 por ciento de las aguas residuales de Altamira. Su operación contribuirá a disminuir la extracción de aproximadamente 400 litros por segundo de la Laguna de Champayán, fortaleciendo la conservación del cuerpo de agua y la autosuficiencia hídrica del sector industrial.
El proyecto contempla una inversión estimada de 500 millones de pesos y una capacidad inicial de tratamiento de 400 litros por segundo. Una vez obtenidas las autorizaciones ambientales, se prevé un periodo de ejecución aproximado de 18 meses.